Efeméride · 28 de febrero

28 de febrero de 1914: muere Salvador Cisneros Betancourt

Salvador Cisneros Betancourt murió el 28 de febrero de 1914. Su papel en las guerras, dos presidencias insurgentes y oposición a la Enmienda Platt.

  • 112años hace hoy
  • 5min de lectura
  • La Habana, Cubalugar

El 28 de febrero de 1914 murió en La Habana Salvador Cisneros Betancourt, dirigente camagüeyano que participó en las dos grandes guerras del siglo XIX y presidió en ambas ocasiones la República de Cuba en Armas. Durante la ocupación estadounidense integró la Convención Constituyente y se opuso a la Enmienda Platt.

Qué pasó el 28 de febrero de 1914 en Cuba

Cisneros murió a los 86 años, doce días después de cumplirlos. Había vivido el tránsito completo desde la sociedad colonial y esclavista de su juventud hasta una República cubana formalmente independiente pero limitada en su soberanía por las condiciones impuestas por Estados Unidos.

Su trayectoria combinó funciones civiles y militares. Fue conspirador, legislador insurgente, jefe político, delegado constituyente y senador. Esa continuidad lo convirtió en uno de los pocos dirigentes que ocuparon posiciones de primer nivel tanto en la Guerra de los Diez Años como en la de 1895.

La prensa y la memoria pública siguieron llamándolo marqués de Santa Lucía, título que había heredado dentro de una familia rica y noble de Puerto Príncipe. Su adhesión a la independencia supuso romper con el orden político que protegía esa posición y dedicar propiedades y recursos a la insurrección.

De la élite camagüeyana a la insurrección

Salvador Cisneros nació el 10 de febrero de 1828. Estudió en Estados Unidos y regresó a Cuba, donde participó en actividades políticas y conspirativas. Camagüey reunía a propietarios que deseaban separarse de España, pero diferían sobre el calendario, la organización y el problema de la esclavitud.

Después del levantamiento iniciado por Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868, los camagüeyanos se incorporaron el 4 de noviembre en Las Clavellinas. Cisneros puso recursos al servicio del movimiento y asumió responsabilidades en su gobierno provisional.

El 26 de febrero de 1869, como presidente de la Asamblea de Representantes del Centro, firmó el decreto camagüeyano que abolía la esclavitud dentro del territorio insurgente. El texto también establecía indemnización para antiguos propietarios y obligaciones de servicio para las personas liberadas, reflejo de los avances y límites del programa social revolucionario.

Guáimaro y la primera presidencia insurgente

La Asamblea de Guáimaro unificó en abril de 1869 a las principales regiones rebeldes. Aprobó una Constitución, eligió a Céspedes presidente y creó una Cámara de Representantes presidida por Cisneros. El nuevo sistema otorgó gran peso al poder legislativo.

Las tensiones entre Cámara y presidente crecieron por la conducción de la guerra. En octubre de 1873, los representantes destituyeron a Céspedes y eligieron a Cisneros para sustituirlo. Ocupó la presidencia hasta 1875, cuando renunció en medio de conflictos militares y políticos.

Su primer mandato transcurrió en una república itinerante, sin capital estable ni control continuo del territorio. El gobierno debía legislar, buscar reconocimiento exterior y mantener la unidad mientras las fuerzas españolas presionaban y los jefes regionales defendían su autonomía.

La guerra terminó en 1878 con el Pacto del Zanjón, sin independencia. Cisneros continuó vinculado a proyectos separatistas durante el periodo de entreguerras y se incorporó al esfuerzo organizado por José Martí y el Partido Revolucionario Cubano.

Presidente otra vez durante la guerra de 1895

La nueva guerra comenzó con los alzamientos del 24 de febrero de 1895. En septiembre, la Asamblea de Jimaguayú aprobó otra Constitución insurgente y eligió a Cisneros presidente del Consejo de Gobierno. Bartolomé Masó ocupó la vicepresidencia.

El diseño de Jimaguayú intentó aprender de los conflictos anteriores. Limitó la duración del gobierno a dos años y concentró en un Consejo las funciones civiles, mientras el mando militar correspondía al general en jefe Máximo Gómez. Cisneros presidió hasta la Asamblea de La Yaya en 1897, cuando Masó pasó a encabezar el ejecutivo.

La segunda presidencia confirmó su papel como figura de continuidad institucional. No fue el principal estratega militar, pero ayudó a sostener la estructura política con la que los insurgentes afirmaban representar una república y no solo ejércitos regionales.

La oposición a la Enmienda Platt

España abandonó Cuba en 1899 y Estados Unidos inició una ocupación militar. Cisneros fue elegido delegado a la Convención que aprobó la Constitución cubana de 1901. Después, Washington exigió incorporar la Enmienda Platt como condición para retirar sus tropas.

Las cláusulas restringían la capacidad cubana de contraer deudas y firmar tratados, autorizaban la intervención estadounidense y exigían terrenos para estaciones navales. Cisneros formó parte de la minoría que votó contra su incorporación. Su disenso sostuvo que aceptar esas condiciones contrariaba la soberanía por la que se había combatido.

La Convención terminó aprobándolas en junio de 1901. La República se estableció el 20 de mayo de 1902 y Cisneros pasó a integrar el Senado. La Enmienda sirvió después como fundamento político para nuevas intervenciones y para el arrendamiento de la base naval de Guantánamo.

Una vida entre dos repúblicas

Cisneros murió siendo senador. Había presidido gobiernos insurgentes que carecían de reconocimiento general, recursos y territorio estable; después actuó dentro de una República reconocida internacionalmente, pero condicionada por una potencia extranjera.

Esa comparación explica la coherencia de su oposición en 1901. Para un dirigente formado en la guerra contra el dominio colonial, la independencia no se reducía a tener bandera y autoridades propias: exigía capacidad para decidir relaciones exteriores y asuntos internos sin un derecho de intervención ajeno.

El 28 de febrero de 1914 cerró una trayectoria de más de cuatro décadas de actividad política. Su origen privilegiado, sus decisiones durante la esclavitud, sus dos presidencias y su voto contra la Enmienda Platt permiten estudiar las contradicciones del independentismo cubano sin reducirlo a una biografía ceremonial.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó el 28 de febrero de 1914 en Cuba?

Ese día murió en La Habana Salvador Cisneros Betancourt, dirigente independentista de Camagüey, presidente de la República en Armas en dos guerras y senador durante la República.

¿Por qué lo llamaban marqués de Santa Lucía?

Heredó ese título nobiliario dentro de una familia rica de Puerto Príncipe. Aunque se vinculó al independentismo y puso propiedades al servicio de la guerra, el tratamiento de marqués continuó identificándolo públicamente.

¿Cuándo presidió la República en Armas?

Ocupó la presidencia entre 1873 y 1875 durante la Guerra de los Diez Años, y nuevamente entre 1895 y 1897 durante la última guerra contra España.

¿Qué posición tuvo ante la Enmienda Platt?

Como delegado a la Convención Constituyente se opuso a incorporarla. Consideró que las condiciones estadounidenses limitaban la soberanía de la futura República.

Fuentes