Efeméride · 24 de febrero

24 de febrero de 1895: comienza la última guerra independentista

El 24 de febrero de 1895 estallaron alzamientos coordinados contra España. Cómo se organizó el Grito de Baire y por qué comenzó la guerra final.

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  • Baire, Ibarra y otros puntos de Cubalugar

El 24 de febrero de 1895 comenzaron alzamientos coordinados contra el dominio español en Baire, Ibarra y otras localidades de Cuba. La jornada, conocida como Grito de Baire, abrió la última guerra independentista cubana, organizada por José Martí después de años de reconstrucción política dentro y fuera de la isla.

Qué pasó el 24 de febrero de 1895 en Cuba

La insurrección no nació de un único acto en Baire. Grupos conspiradores se levantaron en distintos lugares, sobre todo en Oriente, siguiendo una orden que buscaba la mayor simultaneidad posible. Algunas acciones occidentales, como la de Ibarra en Matanzas, fueron sofocadas rápidamente; las orientales consiguieron sostener la guerra.

Entre los jefes que entraron en campaña figuraban Bartolomé Masó, Guillermo Moncada y otros veteranos o dirigentes locales. Cada grupo dependía de sus propias redes, armas disponibles y capacidad para evitar la reacción española. La coordinación fue imperfecta, pero suficiente para impedir que el movimiento quedara reducido a una protesta aislada.

El nombre de Baire terminó representando toda la fecha porque allí el pronunciamiento tuvo una visibilidad especial. Hablar solo de Baire, sin embargo, oculta el carácter múltiple del inicio y el trabajo de conspiradores repartidos por varias regiones.

El camino desde el Zanjón hasta una nueva guerra

La Guerra de los Diez Años terminó para la mayoría de los combatientes con el Pacto del Zanjón en 1878. El acuerdo concedió reformas limitadas, pero no reconoció la independencia y tampoco produjo de inmediato la abolición completa de la esclavitud.

Antonio Maceo rechazó esas condiciones en la Protesta de Baraguá. La Guerra Chiquita de 1879 y 1880 intentó reabrir la lucha, pero fracasó por falta de coordinación y recursos. Durante la década siguiente coexistieron el autonomismo, las conspiraciones y una emigración cubana activa en Estados Unidos y el Caribe.

José Martí convirtió esas experiencias en una estrategia política. En 1892 fundó el Partido Revolucionario Cubano para unir a los emigrados, reunir recursos y preparar una guerra con dirección civil y alcance nacional. Buscó además la participación de veteranos como Máximo Gómez y Antonio Maceo.

La orden de alzamiento y la coordinación interna

Un primer plan expedicionario desde Fernandina, Florida, fue descubierto por las autoridades estadounidenses en enero de 1895. La pérdida de barcos y pertrechos obligó a modificar el calendario, pero no canceló la decisión de iniciar la lucha.

El 29 de enero, Martí, Enrique Collazo y José María Rodríguez firmaron en Nueva York la orden de alzamiento. El documento autorizaba un comienzo simultáneo, o con la mayor simultaneidad posible, durante la segunda mitad de febrero. Dentro de Cuba, Juan Gualberto Gómez coordinó las comunicaciones y acordó el domingo 24 como fecha.

Martí y Gómez todavía estaban fuera de la isla cuando comenzó la guerra. El nacimiento de José Martí y su posterior trayectoria política ayudan a comprender por qué su papel fue principalmente organizador en esta fase. La conducción inmediata recayó en quienes ya estaban en territorio cubano.

De los levantamientos locales a una guerra nacional

Las acciones de Occidente no lograron consolidarse, mientras Oriente ofreció espacio, redes y jefaturas capaces de mantener fuerzas en campaña. Esa diferencia marcó las primeras semanas. El gobierno español respondió con detenciones, suspensión de garantías y refuerzos militares.

Antonio Maceo desembarcó cerca de Baracoa el 1 de abril. Martí y Máximo Gómez llegaron el día 11 por Playitas de Cajobabo. El 25 de marzo habían firmado el Manifiesto de Montecristi, que explicó los objetivos de la guerra y rechazó que fuera una lucha de razas o una campaña contra los españoles que no combatieran a la independencia.

Martí murió en Dos Ríos el 19 de mayo, apenas semanas después de incorporarse al campo. Gómez y Maceo continuaron la campaña y extendieron la guerra hacia el occidente mediante la invasión. España respondió en 1896 con la política de reconcentración del general Valeriano Weyler, que desplazó a población rural y produjo una grave crisis humanitaria.

El desenlace y los límites de la victoria

La guerra cubana duró hasta 1898. La intervención de Estados Unidos después de la explosión del Maine transformó el conflicto. Tropas cubanas y estadounidenses combatieron contra España, pero los representantes independentistas fueron excluidos de las negociaciones que produjeron el Tratado de París.

El dominio español terminó, aunque la soberanía cubana no comenzó de inmediato. El 1 de enero de 1899, Estados Unidos asumió el gobierno de la isla y mantuvo una ocupación militar hasta 1902. La futura República nació además condicionada por la Enmienda Platt.

El 24 de febrero debe entenderse, por tanto, como el inicio de una guerra cubana organizada para lograr la independencia, no como una independencia ya consumada. La coordinación de múltiples alzamientos permitió reabrir una lucha que España no logró sofocar. Su desenlace eliminó el régimen colonial español, pero dejó pendiente la construcción de una soberanía libre de tutela extranjera.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó el 24 de febrero de 1895 en Cuba?

Ese día se produjeron levantamientos independentistas coordinados en distintas localidades, especialmente en Oriente. El hecho, conocido de forma general como Grito de Baire, inició la última guerra cubana contra el dominio español.

¿Por qué se llama Grito de Baire?

Baire fue uno de los lugares donde prosperó el levantamiento y su nombre terminó identificando la jornada completa. Sin embargo, hubo acciones simultáneas en varias localidades y no una sola proclamación concentrada allí.

¿Quién organizó los levantamientos?

José Martí y el Partido Revolucionario Cubano prepararon la nueva guerra desde el exilio. Juan Gualberto Gómez coordinó la conspiración dentro de Cuba y jefes locales como Bartolomé Masó y Guillermo Moncada encabezaron acciones en Oriente.

¿Terminó la guerra con la independencia inmediata?

No. España perdió el control de Cuba en 1898 después de la intervención de Estados Unidos, pero la isla quedó bajo ocupación militar estadounidense hasta el 20 de mayo de 1902.

Fuentes