El 9 de febrero de 1846 nació en Puerto Príncipe, actual Camagüey, Fernando Figueredo Socarrás. Combatió en la Guerra de los Diez Años, acompañó a Antonio Maceo durante la Protesta de Baraguá y convirtió sus recuerdos en «La revolución de Yara», uno de los testimonios más consultados sobre aquella contienda.
Qué pasó el 9 de febrero de 1846 en Cuba
Fernando Figueredo Socarrás nació en una ciudad que dos décadas después sería uno de los principales escenarios del movimiento independentista. Estudió ingeniería en Estados Unidos y regresó a Cuba cuando la conspiración contra el dominio español ganaba fuerza entre propietarios, profesionales y grupos políticos del oriente de la isla.
La guerra comenzó el 10 de octubre de 1868 con el Grito de Yara. Figueredo se incorporó al campo insurrecto y desempeñó responsabilidades civiles y militares. Las fuentes lo identifican como oficial mambí y, con el paso del tiempo, alcanzó el grado de brigadier.
Su trayectoria quedó marcada por la experiencia de una guerra larga, con divisiones internas, falta de recursos y una represión extensa. También presenció debates sobre el mando, la organización republicana y la abolición de la esclavitud, asuntos que luego ocuparon un lugar central en sus conferencias históricas.
De la Guerra de los Diez Años a Baraguá
Tras casi una década de combate, parte de las fuerzas independentistas aceptó el Pacto del Zanjón, firmado el 10 de febrero de 1878. El acuerdo ofrecía reformas y el fin de las hostilidades, pero no reconocía la independencia de Cuba ni establecía la abolición total e inmediata de la esclavitud.
Figueredo se incorporó a comienzos de marzo a las fuerzas de Antonio Maceo en Oriente. El 15 de marzo estuvo presente en Mangos de Baraguá durante la entrevista entre Maceo y el general español Arsenio Martínez Campos. Los cubanos que rechazaban el pacto expresaron allí su decisión de continuar la lucha.
La versión escrita por Figueredo se convirtió en una de las narraciones centrales del episodio. Presentó el intercambio de manera directa, con atención a los argumentos y gestos de los participantes. Estudios posteriores recuerdan que esa reconstrucción fue redactada después de los hechos y debe leerse junto a otros testimonios, no como una transcripción literal levantada en el momento.
Las conferencias para los emigrados de Cayo Hueso
Después de la guerra, Figueredo vivió entre comunidades de emigrados cubanos en Estados Unidos. Entre 1882 y 1885 pronunció nueve conferencias en Cayo Hueso sobre los orígenes, el desarrollo y el desenlace de la insurrección. Su público estaba formado en buena medida por trabajadores y activistas que sostenían el proyecto independentista desde el exilio.
Las charlas conservaron nombres, operaciones militares y conflictos políticos que el autor había conocido. También ofrecieron una interpretación de las causas de la derrota. Figueredo examinó los regionalismos, las disputas entre poderes civiles y militares y la dificultad de mantener una estrategia común durante diez años.
Ese trabajo circuló antes de convertirse en libro. La Revista de la Biblioteca Nacional José Martí ha documentado que las nueve conferencias fueron impartidas a lo largo de varios años, lo que muestra que «La revolución de Yara» nació como un ejercicio de memoria pública entre emigrados.
«La revolución de Yara», memoria y documento
En 1902 apareció en La Habana «La revolución de Yara, 1868-1878». El volumen reunió las conferencias y quedó asociado a la bibliografía básica de la primera guerra cubana por la independencia. La edición permite conocer cómo un participante organizó los recuerdos de la contienda para una generación que se preparaba para reanudarla.
El libro tiene el valor y los límites de un testimonio. Figueredo conoció de cerca a muchos protagonistas y pudo describir discusiones internas que no siempre quedaron en documentos oficiales. Al mismo tiempo, escribió desde su propia posición política y con años de distancia. Los historiadores contrastan sus afirmaciones con correspondencia, actas, prensa y otros relatos.
Su narración de Baraguá influyó especialmente en la memoria posterior de Maceo. La escena pasó a representar el rechazo a una paz sin independencia. Leer el texto completo permite recuperar también el contexto: las fuerzas estaban agotadas, el mando insurgente se había fragmentado y la continuación de la guerra tenía escasas posibilidades materiales.
El legado de un historiador que fue testigo
Figueredo desarrolló además actividad política durante la República y murió en La Habana en 1929. Las fuentes consultadas coinciden en el año, aunque ofrecen fechas distintas para el día de su muerte; por esa razón, aquí no se fija una fecha exacta.
Su aporte principal fue unir experiencia y escritura. No observó la guerra desde fuera: participó en ella y luego intentó explicar a otros cubanos por qué comenzó, cómo se sostuvo y por qué terminó sin alcanzar sus objetivos. Esa cercanía convirtió su obra en una fuente imprescindible y, a la vez, en un documento que exige lectura crítica.
La quema de Bayamo, recordada el 12 de enero, el Pacto del Zanjón y Baraguá forman parte del mundo que Figueredo narró. Su nacimiento, el 9 de febrero, recuerda a un combatiente cuya influencia posterior dependió tanto de la palabra escrita como de su actuación en el campo insurrecto.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó el 9 de febrero de 1846 en Cuba?
Ese día nació en Puerto Príncipe, hoy Camagüey, Fernando Figueredo Socarrás, combatiente de la Guerra de los Diez Años y autor de «La revolución de Yara», una obra testimonial sobre la contienda.
¿Qué papel tuvo Fernando Figueredo en la Protesta de Baraguá?
A comienzos de marzo de 1878 se incorporó a las fuerzas de Antonio Maceo. Estuvo presente en la reunión del 15 de marzo en Mangos de Baraguá y más tarde dejó un relato detallado del intercambio.
¿Qué es «La revolución de Yara»?
Es un libro publicado en 1902 que reunió nueve conferencias pronunciadas por Figueredo ante emigrados cubanos de Cayo Hueso entre 1882 y 1885. Narra episodios, debates y protagonistas de la guerra iniciada en 1868.
¿Por qué su obra es una fuente histórica?
Figueredo participó en la contienda y conoció a varios de sus protagonistas. Su testimonio ofrece información de primera mano, aunque, como toda memoria personal, debe compararse con otros documentos y estudios.
Fuentes
- Google Books: La revolución de Yara, 1868-1878
- Latin American Studies: La revolución de Yara, texto completo
- Biblioteca Nacional de Cuba José Martí: Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, 2009
- Centro de Estudios Martianos: Anuario del Centro de Estudios Martianos, número 9
- Rialta Archivo: La Protesta de Baraguá y sus relatos
- EcuRed en Kiwix: Fernando Figueredo
