Desde 1959 6 min de lectura Período: 1990 – finales de los 90

El Período Especial en Cuba: la crisis de los años 90 que marcó a toda una generación

Qué fue el Período Especial en Cuba: la caída de la URSS, los apagones, el hambre y la neuropatía, el Maleconazo y los balseros de 1994.

Ilustración de una calle de La Habana en los años 90 con ciclistas, un ómnibus articulado, ropa tendida en balcones deteriorados y el Capitolio al fondo durante el Período Especial en Cuba
Ilustración: la bicicleta se convirtió en el transporte de millones de cubanos durante el Período Especial.

Pregunta a cualquier cubano nacido antes de 1985 por los años noventa y verás cómo le cambia la cara. Apagones de muchas horas, platos casi vacíos, bicicletas por todas partes, colas interminables y amigos que se iban en balsa. El Período Especial en Cuba fue la peor crisis económica de la isla en el siglo XX y dejó una huella que todavía se nota en la forma de vivir, de ahorrar y hasta de cocinar de toda una generación.

Qué fue el Período Especial

Para entender qué fue el Período Especial hay que mirar hacia el este de Europa. Desde los años sesenta, la economía cubana dependía casi por completo del bloque soviético: los países socialistas compraban el azúcar cubano a precios favorables y vendían a Cuba petróleo, alimentos, maquinaria y piezas de repuesto. Según un estudio académico brasileño, esos países representaban en torno al 85 % de las importaciones cubanas y el 80 % de sus inversiones.

Cuando cayó el Muro de Berlín en 1989 y la Unión Soviética se disolvió en 1991, ese sistema desapareció de golpe. En 1990 el gobierno cubano anunció la entrada del país en un "Período Especial en tiempo de paz", un término pensado inicialmente para una situación de guerra y que se aplicó a una crisis económica sin precedentes.

La crisis de los 90 en Cuba en cifras

Las cifras dan una idea del tamaño del golpe. La crisis de los 90 en Cuba se tradujo en:

  • Una caída del PIB de cerca del 35 % entre 1989 y 1993. Diario de Cuba eleva la cifra al 37 %, según el año que se tome como base.
  • Un desplome de las importaciones de alrededor del 75 % en esos cuatro años.
  • Un déficit fiscal que llegó a un tercio del PIB en 1993.
  • Una caída de más del 30 % en la ingesta de calorías y proteínas por persona.

Apagones, bicicletas y comida inventada

Sin petróleo soviético, la isla se quedó a oscuras. Los apagones en Cuba se volvieron diarios y podían durar muchas horas, lo que obligaba a cocinar con leña o queroseno, a dormir con calor y a conservar la comida como se pudiera. En la jerga popular, los "alumbrones" eran las pocas horas en que volvía la luz.

El transporte público casi desapareció. Cientos de miles de bicicletas, muchas de ellas importadas de China, se convirtieron en el medio de transporte de millones de personas, y en las carreteras aparecieron los "camellos", enormes remolques arrastrados por camiones.

La comida fue el gran drama. La libreta de abastecimiento apenas cubría unos días al mes, y las familias tuvieron que inventar: picadillo de soya, cáscaras de plátano, "bistec" de toronja empanizada y recetas que hoy se cuentan medio en broma pero que entonces eran pura supervivencia.

La neuropatía epidémica y la pérdida de peso

La falta de alimentos tuvo consecuencias directas en la salud. Entre 1992 y 1993 se produjo una epidemia de neuropatía, relacionada con carencias de vitaminas, que afectó a unas 50.000 personas. Provocaba pérdida de visión, hormigueo y dolor en las piernas. Los niños, los ancianos y las embarazadas resultaron menos afectados gracias a raciones especiales.

Años después, un estudio publicado en la revista médica BMJ en 2013 analizó lo ocurrido: la población perdió de media entre 4 y 5 kilos y la proporción de adultos físicamente activos aumentó mucho por el uso de la bicicleta y los desplazamientos a pie. Paradójicamente, en esos años bajaron las muertes por diabetes y enfermedades cardiovasculares, una mejora que se revirtió cuando la población recuperó peso en la década siguiente. Fue el efecto de una crisis, no de una política sanitaria.

Las reformas para sobrevivir

Para salir del agujero, el gobierno aprobó cambios que pocos años antes habrían sido impensables:

  • La despenalización del dólar en 1993: tener divisas dejó de ser delito, y las remesas de los emigrados se convirtieron en una fuente vital de ingresos.
  • El trabajo por cuenta propia, autorizado en una lista limitada de oficios, que dio origen a las primeras paladares y casas de alquiler.
  • Los mercados agropecuarios, donde los campesinos podían vender parte de su producción a precios libres.
  • La apuesta por el turismo internacional, que pronto se convirtió en una de las principales fuentes de divisas.

Esos cambios aliviaron la situación, pero también abrieron una brecha nueva entre quienes tenían acceso a dólares y quienes vivían solo de su salario en pesos. En esos años se extendió también el jineterismo, del que hablamos en nuestro artículo sobre qué significa jinetera.

El Maleconazo y la crisis de los balseros de 1994

El malestar estalló el 5 de agosto de 1994. Tras varios intentos de secuestrar embarcaciones para huir a Estados Unidos, cientos de personas salieron a protestar en el centro de La Habana, junto al Malecón. El Maleconazo fue la primera gran protesta pública en la isla en décadas, y terminó con la presencia de Fidel Castro en la zona y la intervención de las fuerzas del orden.

Días después, el gobierno anunció que no impediría la salida de quienes quisieran irse por mar. Comenzó así la crisis de los balseros de 1994: más de 30.000 personas se lanzaron al estrecho de la Florida en balsas improvisadas con cámaras de neumático, maderas y bidones. Muchos murieron en el intento. Estados Unidos respondió llevando a los balseros interceptados a la base de Guantánamo, y en los meses siguientes ambos gobiernos firmaron acuerdos migratorios que cambiaron las reglas de la emigración.

¿Cuándo terminó el Período Especial?

Nunca hubo una fecha oficial de final. La economía empezó a recuperarse lentamente a partir de mediados de los noventa, gracias al turismo, las remesas y, desde comienzos de los 2000, la alianza con la Venezuela de Hugo Chávez. Pero para muchos cubanos el Período Especial nunca terminó del todo, y cada nueva crisis de apagones y escasez se vive con el temor de volver a aquellos años.

La huella del Período Especial

El Período Especial cambió Cuba para siempre. Aceleró la emigración, transformó la economía, creó una sociedad dividida entre pesos y dólares y dejó una cultura del "resolver" que todavía define la vida cotidiana. Fue también, curiosamente, la época en la que el mundo redescubrió la música cubana gracias a discos como Buena Vista Social Club, del que hablamos en nuestro artículo sobre el son cubano.

Para quienes lo vivieron, no es un capítulo de los libros de historia: es un recuerdo personal que se cuenta en cada familia.

Fuentes

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