El zunzuncito: el ave más pequeña del mundo vive en Cuba
El zunzuncito o colibrí abeja, el ave más pequeña del mundo, solo vive en Cuba. Cuánto mide, cuánto pesa, dónde verlo y por qué está casi amenazado.

Mide menos que un dedo pulgar, pesa lo mismo que una moneda pequeña y bate las alas tan rápido que apenas se ven. El zunzuncito, también llamado colibrí abeja, es el ave más pequeña del mundo, y solo vive en un lugar del planeta: Cuba.
Qué es el zunzuncito
El zunzuncito es un colibrí cuyo nombre científico es Mellisuga helenae. En Cuba se le llama así como diminutivo de zunzún, el nombre popular que reciben los colibríes en la isla. En otros países se le conoce como colibrí abeja o pájaro mosca, por su tamaño, que lo hace parecer más un insecto que un pájaro cuando revolotea entre las flores.
Cuánto mide el ave más pequeña del mundo
Los adultos miden entre 5 y 6 centímetros de largo, contando el pico y la cola, y pesan entre 1,6 y 2,5 gramos. Las hembras son algo más grandes que los machos. Para hacerse una idea: un zunzuncito pesa menos que una moneda de un centavo y cabe sin problema en una cucharilla de café.
Su nido es igual de diminuto. Según las fuentes consultadas, no sobrepasa los 3 centímetros de diámetro y se construye con fibras vegetales, telarañas y líquenes, que lo hacen flexible y casi invisible entre las ramas.
Cómo reconocerlo
- El macho, en época de cortejo, luce una cabeza y una garganta de color rojo fuego iridiscente, con plumas laterales que parecen una pequeña gorguera.
- La hembra es de tonos verde azulados por encima y grisáceos por debajo, con la punta de la cola blanca.
- Su vuelo es el típico de los colibríes: rápido, zumbador y capaz de quedarse suspendido en el aire frente a una flor o incluso de volar hacia atrás.
Un colibrí abeja que solo vive en Cuba
El colibrí abeja es una de las muchas aves endémicas de Cuba, especies que no existen en estado natural en ningún otro lugar del mundo. Vive en la isla grande y en la Isla de la Juventud, sobre todo en zonas de bosque y en los bordes de ciénagas y montes. Algunos de los lugares donde más se observa son la Ciénaga de Zapata, en Matanzas, y la península de Guanahacabibes, en Pinar del Río.
Como todos los colibríes, se alimenta sobre todo del néctar de las flores y, de paso, las poliniza. Completa su dieta con pequeños insectos y arañas, que le aportan proteínas.
Una vida a toda velocidad
Su tamaño diminuto le obliga a vivir a un ritmo frenético. Los colibríes tienen el metabolismo más rápido de todas las aves: su corazón late cientos de veces por minuto y necesitan comer con mucha frecuencia a lo largo del día para no quedarse sin energía. Por la noche pueden entrar en un estado de letargo, bajando la temperatura del cuerpo para ahorrar fuerzas hasta la mañana siguiente.
Por qué el zunzuncito está casi amenazado
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al zunzuncito como especie casi amenazada, con una población en Cuba estimada entre 22.000 y 66.000 ejemplares. Su principal problema es la pérdida de hábitat: la tala de bosques y la transformación de zonas naturales para la agricultura reducen los lugares donde puede alimentarse y anidar.
Para observarlo sin hacerle daño, los expertos recomiendan no capturarlo nunca, no acercarse a los nidos y, si se tiene un jardín en zonas donde vive, plantar flores nativas ricas en néctar. En los últimos años se hizo famoso un jardín privado cerca de la Ciénaga de Zapata al que acuden los zunzuncitos a diario, y que se convirtió en parada obligada para observadores de aves de todo el mundo.
El zunzuncito y la fauna de Cuba
La fauna de Cuba es famosa precisamente por sus especies pequeñas y únicas, fruto de millones de años de aislamiento en una isla. Junto al zunzuncito, el archipiélago alberga una de las ranas más pequeñas del mundo, numerosos reptiles endémicos y aves tan llamativas como el tocororo, el ave nacional.
El zunzuncito es, en cierto modo, el mejor embajador de esa naturaleza: diminuto, discreto, difícil de ver y absolutamente irrepetible.


