Niño de 13 años preso político en Cuba, récord de 1.327 presos políticos en 2026

Un niño de 13 años preso: la represión en Cuba alcanza una cifra récord de 1.327 presos políticos

Cuba cerró julio de 2026 con una cifra que Prisoners Defenders califica de «inédita y preocupante»: 1.327 presos políticos documentados, tras sumarse 36 nuevos casos en un solo mes. Entre ellos hay 150 mujeres, 459 personas con condiciones médicas graves y, en el dato que más ha estremecido a la opinión pública, un niño de 13 años detenido sin orden judicial y sin cargos conocidos.

El caso de Alex Javier: «No me den más, soy un niño»

Alex Javier Hernández González fue detenido el 22 de julio de 2026 en Santiago de las Vegas por cuatro agentes uniformados, sin orden de arresto ni supervisión judicial. Según el relato de su madre, los agentes lo golpearon en la cabeza, el cuello y la espalda mientras el menor suplicaba: «No me den más, soy un niño.» Casi un mes después, Alex Javier permanece recluido en el centro de detención conocido como «El Combinadito,» en Guanabacoa, sin que se conozcan públicamente los cargos que se le imputan.

Su caso no es aislado. Del total de presos políticos documentados, 41 son menores de edad —39 varones y 2 mujeres— y 17 continúan actualmente tras las rejas.

El destierro como precio de la libertad

Uno de los patrones más denunciados por organizaciones de derechos humanos es que el régimen condiciona la excarcelación de presos políticos a su salida permanente y forzada del país. Prisoners Defenders documenta varios casos recientes:

El artista Luis Manuel Otero Alcántara fue expulsado directamente hacia Estados Unidos al cumplir su condena. A Yosvany Rosell García Caso se le informó que sería «enviado fuera de Cuba.» Y a la familia de Roilán Álvarez Rensoler se le presionó para comprar un pasaje aéreo a Guyana como condición para su liberación.

Para los organismos internacionales, esta práctica equivale a un destierro encubierto: la libertad, sí, pero solo lejos de la patria.

Represión que no da tregua

Julio de 2026 estuvo marcado por una sucesión de detenciones. El día 7 fueron arrestados los artistas Pedro Ernesto Farías y Rolando Almenteros. El 10 de julio, el rapero Maykel Osorbo —cuyo paradero estuvo 48 horas sin conocerse tras un traslado sorpresivo— volvió a ser noticia, apenas meses después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinara que su detención había sido arbitraria. El 14 de julio, protestas en Guantánamo terminaron en múltiples arrestos, y el 26 de julio, un cacerolazo en Camagüey dejó cuatro detenidos más.

De los presos políticos actuales, 217 fueron condenados por el delito de «sedición,» con sentencias promedio de 10 años de prisión, una cifra que refleja la dureza con la que el aparato judicial cubano trata la disidencia y la protesta pacífica.

La presión internacional no logra frenar la represión

Tanto la CIDH como los Procedimientos Especiales de Naciones Unidas han pedido la liberación inmediata de varios de estos presos. Sin embargo, la represión continúa, y organizaciones como Prisoners Defenders advierten que la cifra de 1.327 presos políticos podría seguir creciendo mientras el régimen use la cárcel —y el destierro— como herramienta de control social.

El caso de Alex Javier, un adolescente de 13 años tras las rejas sin cargos conocidos, resume mejor que cualquier estadística lo que implica hoy ser disidente, o simplemente familiar de un disidente, en Cuba.

Fuente principal: Prisoners Defenders (informe de julio de 2026).

  • Dairon Aguilar Santos

    Mi nombre es Dairon Aguilar Santos, un joven cubano que ahora vive en Texas, Estados Unidos. Este sitio web es más que una simple página; es mi voz y la de muchos de mis amigos que no tienen la oportunidad de alzar la suya.

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